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Luego de ser propuestas por la Comisión de Salud y Atención a Grupos Vulnerables, el Congreso de Nuevo León ha aprobado la reforma a la Ley Estatal de Salud para incorporar la objeción de conciencia en los prestadores de los servicios de salud.

Esto quiere decir que ahora el personal médico puede decidir si brinda o no el servicio a la comunidad conformada por lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales, así como practicar un aborto o alguna otra actividad que no sea acorde a su pensamiento.

El Congreso de Nuevo León informó que la diputada María Guadalupe Rodríguez Martínez presentó el dictamen que contiene las reformas al artículo 48 de la ley.

“La objeción de conciencia es el derecho consistente en la negativa a realizar determinados actos o servicios derivados de una orden de autoridad o de una norma jurídica, cuando estos contradicen los propios principios éticos o morales,” expuso la legisladora.