Compartir

El pasado domingo durante las celebraciones religiosas en Sri Lanka, un total de 8 explosiones dejaron más de 300 heridos y 200 fallecidos entre los que se encuentran turistas de todas partes del mundo.

Entre las víctimas mortales de los atentados, se encuentran los tres hijos de Anders Holch Pevisen, dueño de la firma de moda Bestseller y uno de los hombres más ricos de Dinamarca.

Las explosiones tuvieron lugar en tres hoteles de lujo en Colombo, una iglesia de la capìtal, una más en Katana y otra en la ciudad de Batticaloa. Horas después una séptima detonación se registró en un hotel de Dehiwala y una final en un complejo residencial en Dematagoda.