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El gobierno francés presentó un proyecto de ley “para una economía circular”. La meta es luchar contra el derroche y el plástico, echando mano a la reutilización de productos, entre ellos las botellas de vidrio.

“Queremos construir la ecología de la vida cotidiana, entrar en la economía del siglo XXI, donde se consume menos y mejor, donde dejamos de producir para destruir”, resume Brune Poirson, secretaria de Estado para la Transición Ecológica.

La iniciativa se apoya en el concepto de “economía circular”: “hay que concebir mejor los productos, utilizarlos, repararlos, volverlos a utilizar, reciclarlos.