Home Nacional Se disparó más de 1000% el robo de combustible con Moreno Valle

Se disparó más de 1000% el robo de combustible con Moreno Valle

MEX16. SAN MATÍAS TLALANCALECA (MÉXICO) 31/10/2017.- Fotografía del 23 de octubre de 2017 de pobladores que llenan grandes bidones de combustible de una toma clandestina ante la mirada de elementos del Ejercito Mexicano en la localidad de San Francisco Tlaloc, en el estado de Puebla (México). Unas 12 personas murieron en las últimas 24 horas en el estado de Puebla, durante enfrentamientos entre bandas dedicadas al robo de combustible, informaron hoy fuentes oficiales. EFE/Francisco Guasco

Durante la administración de Rafael Moreno Valle, Puebla ocupó el segundo lugar a nivel nacional por el número de tomas clandestinas detectadas en la entidad, según un reporte anual de Petróleos Mexicanos (Pemex), en la que remarca que el Estado reportó 108 perforaciones en 2011, cuando inició el gobierno panista, y cerró el sexenio con 3 mil 052 ordeñas de hidrocarburo.

Con estas cifras, la era morenovallista que marcó la transición gubernamental registró un aumento de mil 800 por ciento en el número de tomas clandestinas detectadas por personal de Petróleos Mexicanos (Pemex), según el reporte de la organización Gobierno Fácil.

Según la dependencia federal, en 16 años el máximo histórico reportado fue de 3 mil 218 tomas clandestinas localizadas en 27 de los 217 municipios de Puebla y destaca que el repunte inicia en 2011, cuando Rafael Moreno Valle comienza su administración estatal.

Entre 2011 y 2016, Pemex detectó 21 mil 368 tomas clandestinas ubicando a Tamaulipas en el primer lugar con 3 mil 394 perforaciones, seguido de Puebla con 3 mil 052 zonas; en tercer lugar estuvo Guanajuato con 2 mil 899 tomas; en tanto, en Veracruz se detectaron mil 869 puntos de ordeña de ductos.

Pese a que las autoridades estatales reforzaron la seguridad para combatir el problema, como fue la construcción de arcos de seguridad, presencia de Policía Estatal en los municipios cercanos a ductos y hasta solicitar apoyo del Ejército Mexicano, el delito aumentó y con él, la ola de violencia reflejada en los secuestros y ejecuciones reportadas en municipios como Quecholac, Tecamachalco, Tepeaca, Acatzingo, Amozoc y Palmar de Bravo.